El día de ayer fue el segundo aniversario del terrible asesinato del ex-Primer Ministro de Líbano, Rafik Hariri. Este país lo recordó con un día de luto nacional, donde miles de ciudadanos salieron a las calles, con banderas en mano, pidiendo lo mismo: conocer La Verdad.
Hace dos años, el 14 de febrero del 2005, un coche cargado con una tonelada de explosivos embistió el convoy donde viajaba Hariri, asesinándolo junto con otras 23 personas en el centro de Beirut. Hasta el día de hoy no se sabe quien o quienes ordenaron el acto de terror.
Sin embargo, no todo sigue igual. Ciertamente, los 28 días siguientes al cobarde asesinato cambiaron a Líbano.
Por un lado, a raíz de numerosas manifestaciones ciudadanas, el gobierno de Syria decidió retirar a su ejército de este país, dando por terminados 30 años de presencia militar.
Por otro lado, tan sólo dos semanas después del homicidio, y bajo enorme presión política nacional e internacional, el gobierno Libanés que entonces simpatizaba con Syria decidió renunciar. Esto abrió la puerta para que meses más tarde el partido de Rafik Hariri, Movimiento para el Futuro, con su hijo Saad Hariri a la cabeza, ganara las elecciones y formara el actual gobierno bajo el Primer Ministro Fouad Siniora.
Esos 28 días también fueron muy especiales pues Líbano, un país de 4 millones de habitantes y 18 religiones distintas, pudo dejar atrás sus diferencias y se unió con un objetivo en común.
Dos años después la situación ha vuelto a ser de confrontación. En medio de una crisis política nacional, el pasado martes dos bombas explotaron en camiones de pasajeros que viajaban rumbo a Beirut. Dos personas murieron y 23 resultaron heridas. Como en aquel día de febrero, hoy no se sabe quien o quienes ordenaron este nuevo acto de terror.
Para ABC Radio, desde Líbano, Enrique Ochoa Reza, www.enriqueochoareza.com