El pasado fin de semana el Presidente de Syria, Bashar al-Assad, estuvo en Teherán para entrevistarse con el Presidente Iraní Mahmoud Ahmadinejad. Esta no fue una visita de estado común. Los conflictos políticos de Líbano, Palestina, Irak y Afganistán no se pueden comprender sin tomar en cuenta el contexto regional en el que se desarrollan. El Medio Oriente vive su propia versión de Guerra Fría con la confrontación entre dos grupos de poder. Por un lado, Irán y sus aliados y por el otro lado los Estados Unidos y los suyos.
Irán es en muchos sentidos un país excepcional en esta región. La gran mayoría de los países del Medio Oriente son Árabes y su religión mayoritaria es musulmán sunnita. En cambio, Irán es persa y su religión es mayoritariamente musulmana pero chiíta. Su poder regional se debe a los enormes yacimientos de petróleo y gas natural en su territorio. Además, su población de 70 millones de habitantes es mayor que la de sus vecinos Irak, Afganistán y Turkmenistán juntos.
Desde la Revolución Islamista que derrocó al Shah Reza Pahlevi en 1979 la relación de Irán con los Estados Unidos ha sido, en el mejor de los casos, tensa. Incluyendo un intercambio armado en 1987 y 1988 cuando los Estados Unidos apoyaban al régimen de Saddam Hussein en su guerra contra Irán. En aquella ocasión, Syria fue el único país Árabe que respaldó a Irán.
En años recientes la relación se ha vuelto amarga. En el 2002, el Presidente Bush incluyó a Irán como uno de los tres países del llamado Eje del Mal y hace pocos días Washington acusó a Irán y Syria de apoyar con armas y dinero a los rebeldes en Irak. Acusación que ellos niegan.
Por si esto fuera poco, Irán está desarrollando un programa de energía nuclear que los Estados Unidos temen produzca armas nucleares. Naciones Unidas ha puesto un límite de 60 días, que vence hoy, para que Irán deje de enriquecer uranio, de lo contrario advierte- se tomarán medidas adicionales.
El Presidente de Irán ha dicho que no tiene ningún problema en cumplir la petición de los Estados Unidos para cerrar su programa nuclear. Siempre y cuando, en estricto sentido de la justicia, los Estados Unidos cierren sus plantas nucleares también. Irán no está solo. En su visita reciente, el Presidente al-Assad dijo que Irán y Syria confrontarán juntos los planes de sus enemigos. ¿Se abrirá acaso otro frente armado en el Medio Oriente?
Para ABC Radio, desde Líbano, Enrique Ochoa Reza, www.enriqueochoareza.com